Aquí les traemos las primeras reseñas breves de tres discos del año presente, junto a otro que nos quedó descolgado del año anterior. Por el momento no hemos encontrado más álbumes que merezcan un comentario exhaustivo, pero ya sabemos que esas cosas suelen tardar en llegar para luego acumularse hacia la segunda mitad del año…

Beherit – Live in Praha CZ (2025)
(Primitive Reaction, 9 de enero de 2025)
¡Un directo de Beherit! Quien hubiera dicho que algo así pudiera ser posible alguna vez… En el marco de la serie de conciertos que este mítico grupo finlandés está dando últimamente ha visto la luz la grabación íntegra de uno de ellos con bastante buena calidad, para regocijo de sus numerosos fans. El sonido es un poco tosco en ocasiones, pero siempre correcto, y las voces, que emplean efectos en exceso –igual que en los discos, todo hay que decirlo– resultarán quizá un tanto impostadas para el oyente moderno, pero la atmósfera que se plasma es muy auténtica. El álbum presenta una buena colección de temas clásicos, sencillos pero potentes, y sobre todo oscurísimos, de una manera que es distinta y al mismo tiempo muy familiar. Los reiterados interludios dark ambient, que dan fe de la querencia pasada y presente de su músico principal por la música electrónica, terminan de redondear esta música fascinante, tan torpemente juvenil como maravillosamente apasionada, que parece venida de otra dimensión.

Phrenelith – Ashen Womb (2025)
(Dark Descent Records, 7 de febrero de 2025)
Tercer disco de esta formación danesa de death metal, una de las más sólidas de la pequeña escena de Copenhague, que seguramente sea el mejor álbum que ha sacado hasta la fecha, ya que logra conjugar la atmósfera del caverncore más decente con riffs reconocibles y distintivos y un palpable dinamismo compositivo. De la misma forma que Ascendency, con quienes comparten un miembro clave, o incluso que los finlandeses Corpsessed, Phrenelith son claramente superiores a la mayoría de grupos que milita en un estilo similar al suyo, aunque su enfoque es más bien predecible y lineal, en el sentido de que carece de sorpresas y desarrollos inusuales. No obstante, su música está bien hilada y estructurada, sus canciones son llamativas y expresan con soltura y convencimiento la visión de un solemne apocalipsis que parece servirles de inspiración y, quizá lo más importante, consiguen destilar un death metal oscuro que resulta aplastante y sugerente a la vez, en un equilibrio tan delicado como difícil de alcanzar.

Act of Impalement – Profane Altar (2025)
(Caligari Records, 28 de febrero de 2025)
Este grupo de doom/death de Nashville, Tennessee, regresa también con un tercer disco aún mejor que el anterior, a pesar del poco tiempo transcurrido desde aquel, con temas más sólidos y diferenciados y un enfoque más conciso y centrado. Con su estilo sencillo pero contundente, esta formación se está convirtiendo en la heredera de Cianide, aunque también suma otras influencias paralelas del war metal noventero y un black/death a lo Archgoat. El punto fuerte de este álbum es su capacidad para cambiar de formas y ritmos con gran facilidad y ligereza, destacando el empleo de medios tiempos realmente potentes. Claramente la forma está ya muy madurada, el siguiente paso sería desarrollar el contenido un poco más para distinguirse de sus influencias y superar sus propias limitaciones estilísticas, pero esto desde luego es sobresaliente.

Defeated Sanity – Chronicles of Lunacy (2024)
(Season of Mist, 22 de noviembre de 2024)
Este disco del año pasado merece toda nuestra atención, a pesar de haber aparecido a través de un sello que normalmente no es muy de nuestro agrado. Se trata del nuevo título de una longeva formación de brutal death, originalmente alemana pero asentada más tarde en EE.UU., que quien suscribe no conocía de nada pero que, si hemos de creer a nuestros aliados de Hessian Firm, tiene tras de sí una trayectoria muy sobresaliente. No solamente practica un estilo percusivo técnico e intenso a la altura de unos Suffocation, sino que también sabe desarrollar y variar las formas, con canciones muy distinguibles y concisas y sin apenas repetición, y está claramente muy por encima de cualquier grupo de brutal death del montón. Su música presenta una flexibilidad muy propia del jazz en la interacción y relativa independencia de los instrumentos, en especial la batería, sorprendentemente expresiva, pero sin relajar nunca la agresividad constante. Como ya ha señalado, este cronista carece de capacidad para valorar cómo encaja esto en el conjunto de su discografía, pero al menos este álbum resulta sin duda tremendamente hábil y logrado.
Escuchando: Aura Noir – 2004 – The Merciless

4 respuestas a “Reseñas breves (abril de 2025)”
Hi Belisario,
The 2020 album by Defeated Sanity is definitely worth listening to carefully albeit through a more progressive metal lens than a death metal one. The two albums by Watchtower are a good reference point for this sound.
Thanks for the recommendation! That band is definitely a great find.
tercera fuente que me habla fuerte y bien de defeated sanity. será cuestión de probarlo.
gracias, maestro, por su dedicación.
Merece mucho la pena, ahora habrá que investigar también los discos anteriores para ver qué tal son.
Un abrazo.