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Los mejores discos de metal de 2010


     

 Melechesh - The Epigenesis 

 El grupo de power metal Melechesh hace un metal lleno de riffs, rápido y técnico que suena como una colisión entre Helstar y The Haunted. Las influencias de Oriente Medio están añadidas con sutileza, recordando a Nile por la manera en que están desplegadas en torno al agregado de estilos de heavy metal. Enérgico e introspectivo.


     

 Graveland - Cold Winter Blades 

 Prosiguiendo en su intento de aunar el black metal con Dead Can Dance y las bandas sonoras de películas épicas, Graveland vuelve a introducir más parte de metal en su música con varios temas remezclados y uno nuevo, que presenta quizá la voz más "metal" y más agresiva jamás concebida para la épica. Otra forma de verlo: si el power metal fuera black metal, esto encabezaría la lista de los más vendidos.


     

 Divine Eve - Vengeful and Obstinate 

 Sombrío y torrencial doom-death con un sonido de guitarra sueco, Divine Eve dan continuación a su As the Angels Weep de 1993 con un nuevo EP de temas de mediados de los noventa, remozados y reestructurados, que están a la altura de aquel prometedor y temprano trabajo. Aunque estas canciones sean doom, tienen un ritmo a medio tiempo, y cubren hábilmente todo el espectro del death y el doom metal.


     

 Herpes - Doomsday 2010 Demo 

 Death metal de la vieja escuela al estilo Autopsy, con influencias más punk/grind, como Cianide, Herpes mantiene la sensación de objeto “a medio formar” del primer death metal, al tiempo que produce riffs que encajan uno con otro como los eslabones de una cadena oscilando al acercarse al cráneo de una víctima que merece su castigo.


     

 Avzhia - In My Domains 

 Si uno puede imaginar una combinación de Graveland y Summoning, ejecutada en un estilo similar al de los primeros Rotting Christ e inspirada en Emperor, se hará una cierta idea de este álbum dramático, melódico y manifiestamente sentimental, que evoca el espíritu del black metal primigenio. Una concepción de la vida como algo lleno de cosas maravillosas, la mayoría malévolas, emerge de esta oscura epopeya musical.

     

 Decrepitaph - Beyond the Cursed Tombs 

 Construyendo sobre el death metal de hace dos décadas, Decrepitaph junta los riffs del death sueco con la intensidad de grupos americanos de death metal a medio tiempo como los Master más recientes o Malevolent Creation. De ello resulta un ritmo machacón y primitivo que oxigena la fórmula del death metal de la vieja escuela, permitiéndole de nuevo respirar.


     

 Malevolent Creation - Unreleased 1987 CD 

 Antes de unirse a las legiones del death metal percusivo más machacón, Malevolent Creation era un grupo de speed metal muy parecido a los primeros Forbidden, Exodus, Artillery y Assassin, mezclados en una licuadora. Estas tres canciones sacadas del desván prometen temas grandilocuentes, riffs cañeros y un metal que es pura gozada.


     

 Krieg - The Isolationist 

 Krieg, grupo de black metal caótico, combina su primigenio black metal de improvisaciones modernas e influencias punk con post-rock, creando un sistema simple pero efectivo que emplea las técnicas del post-rock para hacer música en el estilo más audaz, valiente y menos autocompasivo dentro del black metal.


     

 Salem - Playing God and Other Short Stories 

 Después de muchos años tras la estela de Hellhammer, Salem se ha subido al carro del metal moderno, logrando con ello encontrar una voz propia que concuerda mucho mejor con su estilo. De hecho, este es uno de los pocos discos de metal moderno que tiene sentido de principio a fin, con riffs sincopados con soltura desgranándose en sincronización con unas voces similares a las de los Samael más recientes.


     

 Cruciamentum - Convocation of Crawling Chaos 

 En un intento de hacer música en la intersección seminal entre los antiguos Incantation y Profanatica, Cruciamentum da con un resultado de tintes oscuros en esta breve maqueta que transmite el espíritu del death metal de la vieja escuela y su alienación contemplativa.


     

 Into Oblivion - Creation of a Monolith 

 La mayor parte del metal progresivo o experimental se limita a repetir experimentos que ya se han hecho en otros géneros, que resultan "nuevos" en el metal pero sólo estéticamente. Into Oblivion esboza un enfoque metálico instrumental, trabajando con estratos de grupos de riffs basados en motivos. Trae a la mente el The Process of Weeding Out de Black Flag, si lo tocaran Profanatica y Averse Sefira durante un permiso.


     

 Prosanctus Inferi - Pandemonic Ululations of Vesperic Palpitation 

 Este disco bien podría ser un tributo a Fallen Christ, Dark Angel y otros grupos de vertiginoso speed metal que acumulan docenas de riffs y consiguen hilvanarlos de alguna manera hasta que forman una sola entidad. Riffs tocados a toda velocidad, que usan por lo general progresiones similares, se van amontonando hasta configurar un híbrido ultrapotente de death/black metal con una percusión que deja sin aliento.


     

 Truppensturm - Salute to the Iron Emperors 

 Alguien tenía que heredar el trono de Angelcorpse, y es esta falange rudimentaria de riffs retorcidos y tremendamente impactantes quien se hace con el papel, recuperando por el camino parte de la oscuridad de grupos ocultistas como Beherit o Blasphemy. El resultado pierde organización marcial en pos de una explosión de materia cruda, que arrolla el condicionamiento social que domina nuestras vidas cotidianas.


     

 Celestia - Archaenae Perfectii 

 Este fluido black metal adolece del "síndrome Kreator": con al menos dos riffs por canción haciendo las veces de puntal, resulta excelente durante los mismos, pero el resto de cada tema consiste en material de apoyo disperso, que amortigua el impacto. A pesar de ello, uno de los discos de black metal más interesantes del año.


     

 Overkill - Ironbound 

 Muchos fans del heavy metal, si fueran sometidos a tortura, admitirían que su mayor deseo sería que volviera el speed metal ochentero. Que no desesperen, pues Overkill nos trae una colección de temas bien pulidos al estilo de la etapa media de Metallica, con pequeños elementos de Slayer y Exodus incorporados. No suena a viejo pero tampoco es algo especialmente nuevo, simplemente refleja un oído más experimentado para la composición musical a la hora de aproximarse de nuevo a estos conceptos para hacer una versión moderna de los estilos antiguos.



(traducción del artículo publicado en el Dark Legions Archive el 18.12.2010)





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