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Los mejores discos de metal de 2021



 Fieles a la cita, aquí está nuestra selección de los mejores discos publicados durante el año que ahora termina. Los habituales ya saben cómo funciona esto: nada de clasificación numérica, de disco del año ni de división en múltiples categorías que compliquen innecesariamente la visión de conjunto de lo que ha sido 2021 en el ámbito del metal extremo. Esta vez no hay demasiadas sorpresas, porque de los 16 álbumes escogidos, la gran mayoría son discos ya reseñados en detalle durante los meses anteriores. En próximas fechas seguiremos explorando todo lo que se nos ha quedado por el camino, que no es poco.

 El gran aluvión de reseñas aparecidas durante el cuatro trimestre del año, debido entre otros motivos a los retrasos en las plantas de producción a nivel global, ha complicado no poco la tarea, pero lo cierto es que nunca hemos pretendido abarcar ni cubrir todo lo que sale, pese a que cada año consigamos escuchar cada vez más música (122 discos de 2021 hasta la fecha). Por ahora, nuestra humilde intención es presentar un resumen de todo lo que nos ha llamado la atención durante el año y cumple nuestro criterio de calidad siempre justificado, pero también personal e intransferible.

 En este año que llega ahora a su fin hemos asistido a una notable recuperación del black metal, un género que ha ido recobrando su pujanza en los últimos años después de mucho tiempo a la deriva, y que en esta ocasión constituye nada menos que la mitad de nuestra selección. El enfoque es más bien tradicionalista, pero desmarcándose de una u otra manera de lo obvio y redundante. El death metal se queda un poco atrás, lastrado aún por el corsé del revival old school que apareció como un necesario retorno al origen pero, como todas las modas, con el tiempo ha pasado a ser más un lastre que otra cosa.

 Como de costumbre, los demás géneros están menos representados, pero sus exponentes también se caracterizan por exhibir rasgos que los apartan de lo trillado y convencional y les permiten labrar su propio camino, probablemente el criterio que más valoramos a la hora de evaluar una nueva publicación. La mayoría de nuestros favoritos no inventa nada nuevo ni tampoco lo pretende, pero sí logra fraguar recombinaciones o interpretaciones propias de estilos consagrados que los hacen merecedores de elogio y atención.

 Nuestra línea editorial, por llamarla de algún modo, trata siempre de evitar tanto el metal redundante y nostálgico como las innovaciones y experimentaciones vanas con finalidad veladamente comercial, es decir, las dos corrientes que vertebran desde hace al menos una década el panorama del metal a nivel global, para centrarse en el selecto grupo que milita en la finísima línea que separa ambos campos. El lector juzgará si lo hemos conseguido, y si el esfuerzo ha merecido la pena.


Discos destacados de 2021


     

 Apostasy - Death Return (Fallen Temple) 

 En este su tercer disco completo hasta la fecha, los chilenos Apostasy dan un paso más en la trayectoria que los ha llevado desde unos inicios en un thrash/death típico de su escena nacional hasta un estilo propio recrudecido, enriquecido por influencias de estilos posteriores. Como grupo de la vieja escuela, sus raíces se remontan a las formaciones más intensas y agresivas del thrash metal de los años ochenta, pero donde el grupo realmente destaca no es tanto en el aspecto estilístico como en la cuidada construcción de sus canciones, cada una con una marcada personalidad. Llama también la atención la oscura malignidad que supura de todas ellas, que termina de dar un lavado de cara a la fórmula para llevarla a un nivel superior de intensidad y agilidad en lugar de limitarse a recrear el pasado.


     

 Dauþuz - Vom schwarzen Schmied (Amor Fati Productions) 

 Este grupo germano fascinado por la minería ha pergeñado una elaborada fusión entre los métodos de composición de Summoning, el deje folk romántico de Empyrium y el sonido del black metal melódico más luminoso, y se sirve de todas sus influencias para crear algo mayor y distinto a la suma de las partes. Sus músicos ponen gran cuidado en todos los detalles, consiguiendo que todos los instrumentos, voces, coros y hasta recitados en alemán suenen bien, en un disco extremadamente largo que se hace ligero gracias a sus variados interludios y partes diferenciadas. En esencia Dauþuz no inventa nada, e incluso su enfoque resulta un tanto acomodaticio en algunos aspectos, pero la recombinación de elementos está tan lograda y el tono épico es tan convincente que consigue deslumbrar y emocionar de principio a fin.


     

 Demoniac - So It Goes (Edged Circle Productions) 

 Nuestra segunda entrada de un grupo chileno corresponde a una formación mucho más joven y heterodoxa que Apostasy, con un blackened thrash metal canalizado hacia terrenos más ambiciosos y menos explorados. Sus largas melodías de inspiración neoclásica, empleadas a modo de motivos, y sus espectaculares solos respaldados por una sobresaliente maestría técnica sirven a Demoniac para combinar la agresividad del thrash con estructuras más ambiciosas e inusuales que van más allá de lo habitual. Hay partes contemplativas y hasta ensimismadas, pero lo esencial es cómo esta formación se sirve de un estilo canónico para construir un universo propio que habla un idioma nuevo y diferente. (Aparecido originalmente a finales de 2020, este disco se editó en condiciones a principios del año en curso, lo que nos permite incluirlo en esta lista y evitar que pase desaparecido).


     

 Drawn and Quartered - Congregation Pestilence (Krucyator Productions) 

 Drawn and Quartered están de vuelta con otro álbum en la misma línea tradicionalista que no solamente añade variación y evolución, sino que tal vez sea el mejor que han sacado hasta la fecha. Desde sus inicios más bastos y caóticos, el grupo ha aprendido a alternar los asaltos frontales con sutiles cambios de ritmo, y a variar las estructuras hasta obtener canciones totalmente individualizadas, depurando la fórmula disco tras disco. Su death metal cromático pesado y agresivo esconde un funcionamiento interno por medio de pequeñas melodías sencillas que convergen entre sí, repitiéndose varias veces con ligeros cambios de forma, e incorporando recursos muy dispares que no solamente agradan al oído sino que también aportan la frescura de la novedad. Queda claro que estos músicos no se duermen en los laureles, y compiten exclusivamente consigo mismos por lograr una realización más rica, firme y completa de su propia visión.


     

 Empyrium - Über den Sternen (Prophecy Productions) 

 La mítica formación francona publica nuevo álbum que supone un retorno a su sonido más característico, el que mezclaba la distorsión metalera con su elegante faceta neoclásica en una fórmula fluida y sugerente de metal folk/sinfónico. Con una instrumentación y unos arreglos cuidados al milímetro, estos temas variados y dispares son reflejo de la asombrosa habilidad del grupo para hilvanar pasajes muy distintos entre sí dentro de una misma canción de forma natural, generando un contraste complejo y lleno de riqueza. Über den Sternen revitaliza el espíritu de sus grabaciones más antiguas, mejorando el sonido y el acabado, y haciendo gala de la misma pasión romántica que siempre ha servido de inspiración al grupo. Tal vez este sea su mejor álbum de estudio hasta la fecha, no por incluir sus mejores canciones, pero sí por exhibir y combinar sus virtudes de la mejor manera posible.


     

 Espiritismo - Fragmentos de mundos paralelos (Sons of Hell Prod.) 

 Decididos a no repetirse, los argentinos Espiritismo regresan con un nuevo álbum que constituye todo un avance en términos expresivos y de concisión. Pese a seguir cultivando el mismo raw black metal tradicionalista con el que siempre han trabajado, estas nuevas composiciones son más breves y sobre todo más variadas, adoptando formas muy dispares sin comprometer nunca la cohesión global, todo ello en aras de un mayor impacto y expresividad en su exploración del universo místico y sobrenatural. La batería y las invocaciones de la voz suenan más feroces y potentes que nunca, y los numerosos cambios de ritmo y de atmósfera hacen que cada tema sea una experiencia distinta y completa. Estos músicos veteranos siguen puliendo y perfeccionando su fórmula en lugar de permanecer cómodamente dentro de sus confines, y el resultado sorprende y deslumbra.


     

 Genuflexión - Padre de todos los abismos (Sons of Hell Prod.) 

 Este grupo relativamente reciente, pero integrado por veteranos de la escena de Buenos Aires, nos ofrece un tercer álbum en la misma línea que los anteriores pero más depurado, caracterizado por una singular combinación de factores que mezcla un black metal maduro y conservador con un marcado énfasis en la melodía y una visión impregnada de un intenso misticismo. Dotadas de una distorsión muy suave, las guitarras eléctricas suenan mucho más sugerentes que agresivas, y están respaldadas por guitarras acústicas que hacen que el conjunto se asemeje a un discurrir lánguido distinto del black metal más convencional por su inventiva formal y exacerbada sensibilidad melódica, pero sin llegar a ser blando ni meloso. Dentro de un estilo más bien clasicista, Genuflexión sabe introducir suficiente novedad en su sonido como para ofrecer algo diferente, que seduce y llama la atención.


     

 Kaeck - Het Zwarte Dictaat (Folter Records) 

 Seis años después de un disco debut para el que tuvimos palabras muy positivas, este grupo neerlandés vuelve con un segundo álbum tras un cambio de personal que ha afectado notablemente a la dirección musical. Het Zwarte Dictaat es mucho más robusto y áspero que su predecesor, pero no pierde del todo su faceta melódica, aunque lo más señalado sigue siendo la efectiva disposición estructural, construida como una serie de placas tectónicas con transiciones entre ellas que parecen abruptas pero cobran sentido al observarlas en conjunto. Lo que Kaeck nos presenta aquí es un war metal enriquecido con métodos e influencias del black metal más antiguo, consiguiendo sacar partido a todas las características básicas de ese subgénero de una manera tan plena y eficaz como casi no se había visto hasta la fecha.


     

 Lycopolis - Viper Land (Depressive Illusions Records) 

 Desde un lugar tan improbable como Egipto surge este grupo reciente que mezcla el primer raw black metal de la escena francesa y polaca con un orientalismo exacerbado en las formas y el contenido, desmarcándose así de lo convencional dentro de dicha corriente de metal negro. Sus estructuras son por lo general bastante simples, con sencillas variaciones de velocidad y ritmo, pero el conjunto funciona por los brillantes riffs melódicos de resonancias árabes, la lograda atmósfera oscura y un aura ritual muy inspiradora y convincente. El gran acierto de estos temas es incluir como parte integrante de las composiciones todas esas melodías y motivos que en otros grupos solamente se escuchan en interludios aislados, fusionándolos con el componente metálico en un perfecto equilibrio que resulta contundente y evocador a un tiempo.


     

 Mefitis - Offscourings (Hessian Firm) 

 Poco más de un año después de su espectacular debut, en el que fraguaron un estilo propio mezcla de géneros extremos, que el grupo designa sucinta y acertadamente como dark metal, los californianos Mefitis están de vuelta con un nuevo álbum tan impresionante como el primero, si no más. En este disco se emplean muchas de las técnicas y elementos estilísticos del anterior, pero utilizados de manera más dispersa y concreta, presentando una mayor diversidad entre las canciones y dentro de cada una de ellas, con un nivel de detalle sencillamente abrumador. A todas luces, el grupo ha optado por no dormirse en los laureles y partir a la conquista de algo nuevo, forzando los límites estilísticos para incorporar influencias adicionales cuya inclusión resulta muy natural, en pos de algo más original, amplio y distintivo con lo que los fans del metal llevábamos lustros soñando.


     

 Morticula Rex - Autumnal Rites (Satanath Records) 

 Desde Sicilia nos llega el segundo disco de esta formación de death/doom que fusiona los ambientes cadenciosos y envolventes de Hooded Menace con la teatralidad romántica y feroz de Mortuary Drape y el enfoque vocal variado y excesivo de unos Moonspell. Evitando florituras excesivas gracias a una elevada coherencia estilística y garantizando el contrapunto áspero mediante la disposición regular de riffs sólidos y eficaces, Morticula Rex consigue un equilibrio perfecto entre una oscuridad que busca sugerir y el lado menos amable y más peligroso de la noche que parece inspirar a sus creadores. El grupo logra darle una vuelta de tuerca al sonido death/doom melódico más establecido para convertirlo en algo nuevo y personal, sin renunciar a un puntito de excentricidad italiana bien entendida que termina de redondear su indudable atractivo.


     

 Polemicist - Return of the Sophist (Hessian Firm) 

 Tras un fantástico disco debut, esta formación de Philadelphia nos trae un segundo álbum que no rompe con la fórmula de su predecesor, pero parte de ella para abarcar más territorio. Su música sigue siendo black metal melódico de frases largas, aderezado con una producción suave y cálida, pero desde el primer momento se percibe un nuevo esfuerzo por reducir a un mínimo la repetición y buscar la máxima concisión, manteniendo suficiente espacio para que el conjunto pueda respirar. La abrumadora densidad de contenido y la profusión de arreglos y detalles hacen que cada segmento sea único, lo que redunda en una magnífica impresión global en la que la magia reside en las melodías, los contrastes y los numerosos vaivenes de la narración. Polemicist ha profundizado en su propio lenguaje hasta extraer lo mejor que tiene para ofrecer, y este impresionante álbum es la prueba de ello.


     

 Psionic Madness - Mortality Salience (Vargheist Records) 

 He aquí una formación que parece salir de la nada pero cuenta a todas luces con músicos excelentes, que abordan el formato death/grindcore con apertura de miras y espíritu creativo, logrando un impactante resultado. Este debut emplea breves frases melódicas que contrastan con los riffs disonantes y los constantes cambios de ritmo para crear canciones que despliegan todo un desarrollo narrativo sólido y distintivo pese a su notable brevedad. El dinamismo de la propuesta y la producción espaciosa, pese a ser casera, alejan cualquier atisbo de monotonía o reiteración, dotando de gran contenido e interés a un subestilo menor que no suele ofrecer impresiones demasiado duraderas.


     

 Qrixkuor - Poison Palinopsia (Dark Descent Records) 

 Cinco años después de su EP inicial y tras un proceso de recomposición, esta entidad de extraño nombre vuelve a surgir con un álbum debut caracterizado por una sólida complejidad estructural, un cuidado minucioso puesto en cada detalle y una meridiana claridad de visión. Situado en el extremo de la fina línea que separa black y death metal, Poison Palinopsia bebe en igual medida de la intensidad de Teitanblood y la compacta complejidad de Dead Congregation para explayarse en música disonante de lento desarrollo, que pasa por largas fases de ritmos pausados y potentes antes de desatar toda la violencia que lleva dentro. La inusual estructura es significativa, ya que el disco está organizado en torno a dos larguísimos temas de 24 minutos de duración que son sendos viajes por el interior oscuro de la psique humana, a través de paisajes aterradoramente nítidos y detallados, descendiendo en círculos concéntricos por el abismo de la locura.


     

 Skepticism - Companion (Svart Records) 

 Tras la decepción que supuso su anterior publicación, Skepticism recupera la forma con un disco más sólido y completo, a la altura de lo mejor de su discografía. Paradójicamente este tal vez sea su álbum más accesible, con melodías definidas y memorables, instrumentos que se oyen con gran nitidez y formas relativamente convencionales, pero todo ello dista de ser negativo, ya que se combina para ejercer una atracción profunda y emocional altamente efectiva. En Companion encontramos un grupo en la plenitud de su arte, que nos brinda himnos sentidos y melancólicos como sólo puede ofrecerlos uno de los creadores y máximos exponentes del subgénero funeral doom.


     

 Yoth Iria - As the Flame Withers (Pagan Records) 

 Este es uno de los discos más esperados del año, y no sin razón, ya que supone el retorno de Jim Mutilator (exmiembro de Rotting Christ y Varathron) a la escena del metal, pilotando esta vez su propio proyecto. Yoth Iria se remonta a la fórmula del Non Serviam para desarrollar un formato de riffs melódicos muy heavies y marcada solemnidad, al estilo griego canónico. Las canciones suenan potentes y pausadas, y pese a presentar estructuras más bien convencionales y una producción moderna excesivamente saturada, muestran escasa repetición y un grado de composición altamente depurado que consigue que no se hagan redundantes ni genéricas. La mejor baza de este álbum es que logra engendrar un estilo propio que no está sometido del todo a las referencias palpables, dando como resultado una clara obra de madurez que no inventa nada pero reorganiza muy bien un estilo antiguo para crear nueva música que pueda disfrutarse como algo nuevo y distinto.



Mención especial



 Goatcraft - Sic Transit Gloria Mundi (I, Voidhanger Records) 

 El quinto y al parecer último disco de este proyecto de neoclasicismo oscuro o “necroclasicismo” es un álbum que suena menos dark ambient que los anteriores, ya que bebe más de Dead Can Dance y de los primeros discos con sintetizador de Burzum, también inspirados a su vez por Dead Can Dance. Los distintos temas, breves y concisos, pintan paisajes llenos de tensión y poesía en los que la melodía suele terminar por abrirse camino, resolviendo el planteamiento pero sin llegar a agotarlo nunca. El gran mérito de esta música es que, sin ser metal de por sí, consigue plasmar por medios muy distintos la verdadera esencia del género, expresando el mismo poder, el espíritu trágico y la veneración por lo antiguo exclusivamente a través de los teclados como casi ningún otro artista ha logrado hacer hasta la fecha.



Discos dignos de mención


 Archgoat - Worship the Eternal Darkness (Debemur Morti Productions) 

 Uno podría pensar que este grupo saca una y otra vez el mismo disco cada pocos años, pero eso sería no fijarse en los detalles y obviar lo más importante. Aunque la fórmula de base sea siempre un black metal primitivo, cadencioso y sombrío, cada nuevo título aporta experimentaciones con distintos ritmos, influencias y estructuras de canciones, logrando una variedad considerable y, lo que es aún más destacable, una frescura permanente a pesar de lo trillado del formato. Los riffs graves de guitarra y los tecladitos inquietantes de siempre están ahí, pero a ellos se añaden solos de guitarra inesperados e inusuales, y ritmos tan variados como el carácter de cada pista. Este nuevo álbum tal vez no sea tan redondo como su predecesor (The Luciferian Crown, 2018), pero es otro ejemplo del buen hacer de un grupo clásico que resiste bien a la estagnación pese a seguir siendo fiel a sí mismo.


 Baxaxaxa - Catacomb Cult (The Sinister Flame) 

 Quien suscribe no tenía muy claro que un larga duración de este grupo viejo y nuevo al mismo tiempo no resultara estilísticamente limitado y excesivamente retro, pese a los buenos resultados mostrados en la maqueta y el EP que lo precedieron. Por fortuna, este álbum debut incluye una colección de canciones sorprendentemente variadas y logradas, trabajadas hasta el último detalle, que hacen que su estilo antiguo y sin florituras cobre nueva vida. Riffs y ritmos pausados, teclados llenos de malignidad y una voz que por fin encuentra el tono adecuado son los sencillos ingredientes empleados para elaborar una fórmula que en otros grupos sonaría impostada, pero en este caso lleva una vida entera en la mente de sus creadores. A fin de cuentas, esto no es sino la continuación directa de lo que Ungod hacía a mediados de los noventa, algo bastante distinto de lo que han hecho posteriormente, por lo que este retorno a su naturaleza primigenia está plenamente justificado y encuentra su sitio también en la actualidad.


 Boarhammer - I: Cutting Wood for Magickal Purposes (Autoeditado) 

 Este grupo alemán de recentísima aparición ha conseguido en unos meses lo que Darkthrone intentó durante años: crear una síntesis de black metal primigenio y metal ochentero underground que suene antigua pero no forzada ni marcadamente retro. En este colorido mejunje hay cabida para influencias del metal viejuno más oscuro fusionadas con dejes heavies, punk y hasta rock/blues, sin que la cosa chirríe demasiado ni se vaya de madre al estar encauzada de forma natural y espontánea. Todo encaja sorprendentemente bien en esta peculiar maqueta que presenta una increíble densidad de contenido para sus menos de 30 minutos de duración. El secreto es que no copia nada en concreto, sino tan sólo el espíritu, y por eso suena familiar sin oler a rancio.


 Cambion - Conflagrate the Celestial Refugium (Lavadome Productions) 

 Este espectacular debut suena como los Angelcorpse de la mejor época (finales de los noventa), con un death/black potente y súper veloz provisto de riffs ingeniosos y una furia inagotable. A esto se suman además virguerías guitarreras más propias del shredding que del metal extremo al uso, que no obstante encajan tan bien en el conjunto como lo hace la última canción larga instrumental, testimonio de la gran habilidad de estos músicos. Los puntos flacos se encuentran quizá a nivel de las transiciones, en las que el ritmo se ralentiza y la canción recupera el aliento, pero al mismo tiempo queda encauzada de una forma excesivamente convencional, en lugar de forzar para ir más allá en la extremidad. Las voces también son un poco flojas, si uno tiene en mente los berridos de Pete Helmkamp, pero en general este es un fantástico álbum y un impresionante asalto de death/black inmisericorde al más alto nivel.


 Concrete Winds - Nerve Butcherer (Sepulchral Voice Records) 

 Hace casi dos años destacamos en estas páginas a este grupo por haber tenido la originalidad de retomar como influencia principal a Necrovore, adoptando el estilo proto-death machacón y primitivo de dicha formación estadounidense para modernizarlo y conferirle un nuevo ímpetu y una identidad renovada en canciones muy breves pero increíblemente variadas. En este segundo asalto, los finlandeses nos traen una nueva embestida de metal carnívoro y ultraveloz en la misma onda, pero con mejor producción y mayor control de todos los elementos en juego. La diferencia no salta a la vista a la primera, principalmente por lo limitado de la fórmula de partida, y el efecto sorpresa ya ha dejado de funcionar, pero lo que sí se consigue es afianzar lo esbozado en el debut y sistematizarlo con mayor firmeza y dominio.


 Evil Damn - Necronomicon (Hells Headbangers Records) 

 Tras casi veinte años de existencia, aquí llega el primer álbum completo de esta veterana formación limeña, de la mano de nada menos que Hells Headbangers. En él encontramos el típico estilo sudamericano que se remonta a Sepultura y Sarcófago, interpretado de forma potente, variada y con gran pericia instrumental. La música de Evil Damn está realmente bien hecha, e incluso deja algo de espacio para cierto desarrollo formal que va más allá de lo previsible, especialmente en el largo tema homónimo, aunque en el fondo no se despega demasiado de lo que ha hecho durante lustros un grupo como Mortem, lo que va en paralelo con la temática escogida, que tampoco es excesivamente original. A pesar de ello, el esfuerzo ha dado sus frutos, y este disco no solamente marca el punto culminante de una larga trayectoria, sino que también constituye una soberbia pieza musical por sí mismo.


 Galvanizer - Prying Sight of Imperception (Me Saco Un Ojo/Everlasting Spew) 

 Segundo disco completo de este grupo relativamente joven, que mezcla Autopsy con Demilich y toques de grindcore en una fórmula que suena muy bien pero no está del todo depurada. Sus distintas influencias provenientes de la escuela sueca y finlandesa constituyen todo un compendio de estilos de death metal nórdico, pero aquí se presentan de una manera excesivamente fragmentaria como para causar una verdadera impresión global. Está claro que aquí hay mucho potencial tanto en términos de estilo como de ejecución, tan sólo falta terminar de desbastar el material y darle un verdadero toque personal. Estaremos atentos al futuro de esta formación, como hacemos con todas las que publican obras aún incompletas pero claramente prometedoras.


 Hyperboreus - Fighting with God (Autoeditado) 

 Este modesto debut constituye una verdadera anomalía: un disco de death metal progresivo que no es flojo ni pretencioso, ni está sobreproducido, y proviene del lugar más insospechado, la capital de Ucrania. El dúo que lo firma practica un death metal disonante y deconstruido que permite una amplia experimentación formal sin perder nunca el músculo ni la agresividad. La batería programada y la áspera producción casera se convierten casi en un plus, al dotar al conjunto de una mayor frialdad y distancia acordes con el tono extraño y sombrío de las historias que aquí se presentan. Bebiendo de fuentes como Gorguts o Immolation, Hyperboreus simplifica y reconstruye sus influencias para hacerlas suyas en un álbum tan personal como sorprendente.


 Savage Deity - Decade of Savagery (Inhuman Assault Productions) 

 Savage Deity es un grupo tailandés de –relativamente– nueva hornada que retoma el estilo de los grupos de death metal que siguieron fielmente la estela de Slayer, como Massacra, Mortuary o Sadistic Intent. Su música suena como el death metal más antiguo, muy anclado aún en el thrash y caracterizado por ritmos rápidos y omnipresencia de riffs en trémolo. En consecuencia, las estructuras son relativamente sencillas, pero se compensan por lo brillante de la ejecución y la sensación de velocidad y poder permanentes. Claramente este disco no inventa nada nuevo, y de hecho se remonta prácticamente a los lejanos orígenes del subgénero en que milita, pero lo hace tan bien que merece ser disfrutado por lo que es.


 Sijjin - Sumerian Promises (Sepulchral Voice Records) 

 Acompañado por sus dos adláteres guipuzcoanos, Malte Gericke nos ofrece el primer álbum de su nuevo proyecto, que reinterpreta el estilo de su grupo anterior en clave thrash metal. Esto quiere decir que a la atmósfera envolvente se une un dinamismo revitalizado, manteniéndose eso sí la misma fijación, siempre bien orientada e informada, con el esoterismo oriental. Sin embargo, al ser un formato más directo y ligero, se pierde algo de la densidad que caracterizaba la propuesta tan old school como marcadamente personal propia de Necros Christos. Aun así, Sumerian Promises es un disco fabuloso que retoma el estilo clásico de la mencionada formación, ya desaparecida, desde un enfoque distinto pero indudablemente fresco y original.





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