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Los mejores discos de metal de 2020



 Un año más, presentamos los que para nosotros son los mejores discos de metal de 2020. Más que una clasificación al uso, nuestra lista es un repaso de todo lo que nos ha llamado la atención durante el año. Como de costumbre, no establecemos ninguna jerarquía ni escogemos un disco del año, porque no le vemos demasiado sentido a valorar con un mismo criterio obras musicales tan distintas entre sí. Probablemente este listado no se parezca a casi ninguno de los que pululan por ahí, pero eso se debe, obviando la ingente cantidad de publicaciones a cubrir, inabarcable para un medio pequeño como este, a su radical independencia y su compromiso anticomercial.

 Este extraño año pandémico ha sido un poco más flojo que el anterior en cuanto a títulos destacables, lo cual no es tan raro si consideramos la excepcional cosecha que nos brindó 2019. Sin embargo, hemos logrado encontrar un puñado de discos que merecen la pena, entre retornos insospechados, grupos nuevos que mezclan estilos o se inspiran de otros más antiguos así como más de una formación que ha conseguido alcanzar la gloriosa culminación de su propia fórmula. En total son 12 los álbumes destacados, a los que se suman otros 10 que no están a la misma altura pero merecen una digna mención. Con todos ustedes, lo más granado de 2020.


Discos destacados de 2020


     

 Ancient Gate - Empire Beyond Dusk (Hessian Firm) 

 He aquí el segundo álbum de una emergente formación argentina de raw black metal, que suple su asombrosa bisoñez con una gran habilidad para reaprovechar influencias variadas (Abigor, en este caso) en la creación de nueva música, insuflando vida a un estilo inconfundiblemente noventero y añejo. Sus riffs dinámicos y originales arman canciones con estructuras únicas y distintivas que van más allá de la suma de las partes, haciendo gala de una fértil imaginación y una creatividad desbordante. Sorprende también que todas sus publicaciones sean marcada y conscientemente distintas entre sí, aunque está por ver si tarde o temprano el grupo se decidirá a desarrollar una fórmula que sea totalmente propia o seguirá limitándose a procesar el acervo generado por otros grupos consagrados de la época clásica.


     

 Göden - Beyond Darkness (Svart Records) 

 El guitarrista y líder de los míticos Winter, una seminal formación neoyorquina de death/doom de principios de los noventa, ha sorprendido al mundo entero con este nuevo proyecto, que retoma la vena más doom de su antiguo proyecto y le añade influencias del metal industrial y hasta de la música gótica para modernizarlo en el mejor sentido del término. Alejándose casi del todo del death metal, el estilo de Göden tiene más que ver con los Celtic Frost del Monotheist, a quienes también se asemeja en su espectacular resurrección tras más de veinte años, en una versión aún más lenta y densa. Las guitarras pesadas se funden muy bien con teclados solemnes y una percusión minimalista en canciones sencillas pero potentes e impactantes que cuentan una extraña historia de la creación del mundo, en lo que parece una declaración completa y definitiva, que no necesita una eventual continuación.


     

 Havukruunu - Uinuos syömein sota (Naturmacht Productions) 

 Enmendando los errores y flaquezas de su álbum anterior, estos finlandeses regresan con un tercer disco que termina de pulir y consagrar su fórmula de black metal épico de frases largas y fantásticos riffs, con una concisión y un aplomo dignos de alabanza. Dejando atrás algunas influencias que lastraron en exceso su producción previa, el grupo logra integrar con éxito elementos aparentemente antagónicos, como son los punteos de guitarra al estilo heavy o las ampulosas estructuras del hard rock, que aquí encajan a la perfección al ejercer de contrapunto para compensar la agresividad del conjunto, con un resultado más fluido y cohesionado. Uinuos syömein sota es una enorme mejora para esta joven formación, y supone la culminación de una fascinante y espectacular evolución.


     

 Into Oblivion - Winds of Serpentine Ascension EP (Hessian Firm) 

 Cuarta publicación de categoría de los canadienses, que tras tres discos completos tratan de reinventarse en formato EP revolucionando el enfoque seguido hasta la fecha. La novedad estriba en que el death/black reiterado y cíclico de otras veces, construido a base de capas de grupos de riffs basados en motivos, se ha pulido a conciencia para desarrollar narraciones mucho más concretas que no se desvían ni incurren en reiteraciones superfluas, permitiendo mayor agilidad y variación, puntos que antes brillaban por su ausencia. Esto da como resultado un estilo heterogéneo y multiforme que se vale de elementos dispares para expresar una misma visión heroica sólida y cautivadora, llegando así a la cumbre del desarrollo formal del grupo tras un largo proceso de maduración.


     

 Khthoniik Cerviiks - Æquiizoiikum (Iron Bonehead) 

 Bajo este extraño nombre se esconde un grupo alemán que milita dentro del segmento black/death más disonante y se desmarca del mismo mediante la asimilación de influencias de lo más dispar, que redundan en un estilo muy original pero perfectamente compacto. Con un sonido de guitarra muy particular, estridente y perturbador, consigue que hasta los ritmos y riffs de ascendencia sesentera y setentera, que parecen extraídos de discos de UFO o Jimi Hendrix, encajen sin fisuras dentro de un vendaval de furia disonante en el que el caos y la aleatoriedad son meramente aparentes. Aunque tal vez quepa objetar que las canciones funcionan mejor por sí solas que como álbum en conjunto, lo cierto es que esta formación demuestra su dominio del arcano arte de la mezcla heterogénea llevada a buen puerto.


     

 Necrophiliac - No Living Man is Innocent (Xtreem Music) 

 Uno de los grupos más míticos de la primera escena española de death metal regresa tras la friolera de veintiocho años con un nuevo disco que supone una actualización depurada y sistemática de su estilo primigenio, con fantásticos resultados. Enraizados en la escuela del primer death metal estadounidense, su modus operandi original incluía la combinación de elementos sencillos dentro de estructuras complejas así como un fino manejo de los ritmos y las contraposiciones. Eso mismo encontramos en este álbum, aunque bajo un nuevo enfoque más fluido y melódico, con más florituras de guitarra y pasajes ambientales, pero sin perder nunca la solidez compositiva. Las mejores expectativas se cumplen en este disco inesperado que consigue sonar grandioso y deslumbrante sin perder su aura maléfica característica.


     

 Paysage d'Hiver - Im Wald (Kunsthall Produktionen) 

 Tras más de veinte años de actividad, esta one-man-band suiza lanza su debut en el formato largo, con un monumental tratado de black metal ambiental que se extiende a lo largo de dos horazas. Pese a su duración desmesurada, las canciones presentan riffs potentes y evocadores con ligeras variaciones que aligeran su peso e incrementan su atractivo. La reiteración se emplea como recurso creativo fundamental antes que como excusa para la simpleza, lo que hace que el término “atmosférico” alcance aquí su plenitud como sinónimo de inmersión convincente, que recrea a la perfección la sensación de un largo paseo invernal por el bosque. Sin duda estamos ante la culminación del estilo del grupo, tanto en términos de cantidad como de calidad, y tal vez incluso del propio subgénero “ambiental”, cosa que, por otro lado, tampoco sería tan descabellada.


     

 Ripper - Paranormal Waves EP (Autoeditado) 

 El drástico cambio de personal que recientemente tuvo lugar en el seno de esta formación chilena de thrash metal disparó las alarmas, ya que a todas luces iba a ser muy difícil reemplazar a los excelentes bajista y segundo guitarrista con los que había contado durante años. No obstante, los sustitutos demuestran estar a la altura, y ponen su granito de arena para hacer sobresalir una vez más las fantásticas dotes compositivas de su líder, Venus Torment. La música resultante es más densa y oscura que otras veces, tanto en la producción como en el propio enfoque compositivo, pero la tremenda energía y violencia irradiadas están al mismo nivel de siempre. Ripper vuelve a deslumbrar extrayendo nuevas sonoridades y formas de un género por lo general más bien rígido y plano.


     

 Sadistic Drive - Anthropophagy (La Caverna Records) 

 Tras su llamativa demo publicada hace un año, los finlandeses Sadistic Drive se lanzan al formato largo con su original y dinámica mezcla de estilos que fusiona el death metal básico y rabioso de Carcass y Autopsy con las contraposiciones rítmicas de riffs propias de su escena nacional e influencias del grind y sobre todo del hardcore, algo que se percibe en el ritmo y la intensidad constantes. Incluso en los temas recuperados de la maqueta se observa una mayor amplitud que permite a los instrumentos moverse con más soltura, manteniendo siempre la adecuada brevedad que caracteriza a todas las pistas. El grupo hace gala de gran imaginación para crear formas diversas y una notable habilidad para encajarlas en canciones con transiciones asombrosamente ágiles, que dan nueva vida a esta mezcolanza de estilos antiguos.


     

 Shezmu - À travers les lambeaux (Krucyator Productions) 

 Si pensamos que un grupo de death metal con temática egipcia debe parecerse necesariamente a Nile, nos sorprenderá escuchar el debut de esta nueva formación quebequesa que practica un estilo oscuro y espeso, con toques de doom, que suena sobre todo a grupos de death primitivo a lo Drawn and Quartered. Con una demo y dos EP a sus espaldas, Shezmu ha hecho los deberes antes de lanzarse al formato largo y eso se nota en su cohesión y minuciosidad compositiva, que generan una atmósfera sofocante en la que hay margen para estructuras y experimentos sorprendentemente diversos para un formato tan básico. A pesar de lo cansinos que resultan los alaridos en limpio y pese al largo interludio sin demasiado interés que parte el disco por la mitad, el contenido es lo suficientemente sólido y evocador hasta en los temas más breves como para merecer escuchas reiteradas.


     

 Wiking 1940 - W (Autoeditado) 

 Una propuesta sencilla y casera como esta podría desanimar a más de uno por lo descuidado de su producción y ejecución, pero en este caso se trata de rasgos deliberados que persiguen una crudeza aún mayor. Siguiendo los pasos de Kshatriya, paisanos suyos de más renombre, estos italianos del Véneto se desmarcan de otros proyectos low cost por sus poderosos riffs individuales y melódicos, encastrados en canciones breves y dinámicas que emulan la fiereza de la guerra. No hay aquí demasiada innovación ni originalidad, pero sí una fórmula ligera que aguanta múltiples escuchas y una bienvenida ausencia de florituras que pone en valor un provechoso aprovechamiento minimalista de los elementos.


     

 Xenoglyph - Mytharc (Glossolalia Records) 

 Pese a que este grupo debutante defina su estilo como “avant-garde” y a que algunos medios lo denominen “rock atmosférico”, en realidad se trata de black metal melódico, por la sencilla razón de que está lleno de melodías, principalmente cromáticas y con abundancia de trémolos fluidos, que suenan melancólicas y cadenciosas y saben evolucionar. Las canciones funcionan en un sencillo equilibrio entre frases más ásperas y otras repletas de melodía, pero todas ellas sumergidas en la misma atmósfera onírica y sugerente que caracteriza a esta propuesta. El disco presenta no obstante varios aspectos negativos, como la simplicidad estructural, la excesiva repetición de motivos y una recurrente falta de cohesión entre las partes, que hacen que quepa más hablar de ejercicio de estilo interesante y atractivo que de disco redondo, pero aquí hay un indudable potencial de mejora para convertirse en algo mucho más grande y mejor.



Discos dignos de mención


 Black Curse - Endless Wound (Sepulchral Voice Records) 

 Esta nueva entidad está integrada por miembros de grupos como Blood Incantation y Spectral Voice, que en esta ocasión han abandonado el enfoque fragmentario y disperso de sus proyectos principales para producir algo más centrado y tangible. Tal vez ayude el hecho de contar con un antiguo miembro de Vasaeleth entre sus filas, pero el caso es que esto tiene más de Archgoat que de un death metal contemporáneo y anodino, lo que hace que resulte más poderoso y convincente. Si obviamos la horrorosa portada que sirve de presentación (título sugerido: “Epílogo a una cena de jalapeños”), nos encontraremos con un black/death caótico y violento que, pese a no inventar nada, logra generar una atmósfera envolvente y creíble que nos hace pensar que, a diferencia de otros álbumes grabados por los mismos músicos, esta vez sí se dejaron guiar por una inspiración genuina.


 Deathsiege - Unworthy Adversary -Demo- (Dawnbreed Records) 

 Desde Israel nos llega esta segunda maqueta de un nuevo grupo surgido de las cenizas de los tristemente disueltos Kever. La fuerte influencia de Morbid Angel sobre esta última formación se sustituye aquí por una manifiesta adoración a Angelcorpse, pero el espíritu creativo y la flexibilidad para atreverse con formas y estructuras muy diversas permanece en pie, constituyendo el mayor atractivo de esta escueta pieza de black/death veloz y agresivo. Así como a otros grupos que hacen canciones de seis minutos les suelen sobrar de media dos o tres, a Deathsiege le haría falta añadir un minuto más a cada una de sus brevísimas composiciones para desplegar todo su potencial, pero no hay que olvidar que esto no es más que una demo que, como tal, resulta altamente satisfactoria y prometedora.


 Engulfed - Vengeance of the Fallen EP (Me Saco un Ojo/Dark Descent) 

 Formación tan escasamente prolífica como sólida, este trío radicado en Estambul practica un death metal potente y cavernoso al estilo Dead Congregation en el que hay sitio para virguerías propias de algunos de los herederos recientes de Morbid Angel, como los ya mencionados Kever. Mezclando la abundancia de trémolos graves con un enfoque ligeramente técnico ma non troppo, sus canciones presentan estructuras bien hiladas y distintivas, empleando laberintos de riffs que guían al oyente a través de narraciones complejas. Aunque en esencia no invente nada nuevo, Engulfed crea música con gran habilidad y potencia expresiva, y al igual que hizo Purtenance hace tres años con Paradox of Existence, demuestra que un formato corto y condensado puede ser más indicado que una duración excesiva para el death metal de la vieja escuela.


 Obsecration - Onwards the Mystic Paths of the Dead (Witching Hour Productions) 

 Nuevo disco de un grupo griego sorprendentemente longevo, que practica un death metal primitivo, básico y cañero, con gran influencia del speed metal y a medio camino entre Slayer y Sadistic Intent. Quien escribe estas líneas no lo conocía hasta hace bien poco, por lo que ignora si su producción anterior está a la misma altura, pero el hecho de que toda la música haya sido compuesta por un miembro que tan solo ha estado presente durante los últimos años sugiere que pueda haberse producido un cambio estilístico reciente. En todo caso, el resultado, pese a no ser demasiado sorprendente, es totalmente solvente en su empleo de técnicas y recursos muy diversos para dar vida a canciones veloces, potentes y muy distintas entre sí dentro de un formato sencillo que no suele ser muy variado, conformando un álbum que se escucha con verdadero agrado a pesar de su duración relativamente extensa.


 Perdition Temple - Sacraments of Descension (Hells Headbangers) 

 Gene Palubicki está de regreso con el tercer álbum del proyecto que lleva diez años capitaneando, en el que sus impresionantes virguerías de guitarra constituyen el principal atractivo y justifican por sí solas al menos un par de escuchas. La batería es precisa y potente como de costumbre, y la adición de Alex Blume (de Ares Kingdom) a la voz es otro acierto que contribuye a robustecer una fórmula que viene a ser death/black en su máxima expresión. Las canciones son redondas y compactas, pero no obstante expresan poco más de lo que se exhibe en los primeros segundos, sin animarse a realizar ningún desarrollo posterior y limitándose a dar vueltas a las mismas ideas. Estamos pues ante un disco enérgico y disfrutable, pero excesivamente plano y lejos de la capacidad expresiva de los mejores discos de Angelcorpse.


 Proscription - Conduit (Dark Descent) 

 Proscription es la continuación de Maveth, una formación radicada en Finlandia con un gusto por el death metal de riffs potentes y machacones al estilo Immolation con una atmósfera oscura. Si Maveth se veía lastrado por ritmos excesivamente lentos y una cantidad de repetición desproporcionada, este nuevo grupo consigue limar esos defectos y producir música más dinámica y robusta al mismo tiempo, sin renunciar a dejar algo de espacio para la melodía e incluso para varios solos coloridos. No obstante, sigue faltando esa chispa que haga que las canciones cobren vida propia en lugar de limitarse a combinar unos cuantos riffs y ver qué es lo que sale de la mezcla. Poderoso y convincente, este disco aguanta múltiples escuchas gracias a su lograda estética, pero carece de la voluntad para convertir su lenguaje en un mensaje relevante.


 Putrid Offal - Sicknesses Obsessions (XenoKorp) 

 Aquí tenemos otro retorno de grupo noventero que no llegó a despuntar y regresa ahora, pasados veinte años y aprovechando vientos más favorables, para mostrar al mundo la música que no llegó a crear en su momento. En este caso, el estilo es una mezcla del death/grind de Carcass y la fluidez del death sueco, con una temática gore que tal vez ya esté demasiado vista. La parte positiva de no haber logrado sacar un disco completo en su primera época es que es difícil que se repitan en exceso, y su música tiene la frescura y potencia suficientes como para resultar interesante, con canciones variadas y dinámicas. Sin embargo, objetivamente no es tan buena como la de otros proyectos similares que volvieron a ese mismo sonido y le añadieron algo más de cosecha propia, como por ejemplo Vallenfyre.


 Steelwitch - Steelwitch EP (Cult Metal Classics Records) 

 Por estos lares no solemos escuchar mucho heavy metal clásico reciente, pero este EP ha llegado a nosotros debido a que su creador principal, uno de esos músicos hiperactivos con seis o siete proyectos simultáneos en activo, es también miembro de los Obsecration reseñados más arriba. En este caso la música es de un estilo claramente ochentero, muy similar al de Iron Maiden pero sin florituras guitarreras, y con una producción visiblemente casera que no empaña la pasión que derrocha la ejecución. Lo normal sería que desecháramos un disco así por considerarlo excesivamente retro, pero este nos ha ganado por sus canciones poderosas, sencillas y sin pretensiones que hemos acabado escuchando y disfrutando muchas más veces que las de otros álbumes para los que hemos tenido palabras mucho más favorables, lo que probablemente constituye el elogio más sincero que puede hacerse de cualquier pieza musical.


 Triptykon - Requiem (Live at Roadburn 2019) (Century Media) 

 Tom G. Warrior concluye una obra iniciada hace más de treinta años, que se abre con una canción de Into The Pandemonium (1987), se cierra con otra de Monotheist (2006) y presenta una parte central de nueva creación que une las dos en una sola pieza coherente, emotiva y solemne como denota el título del álbum, un buen epitafio para el recientemente fallecido Martin Eric Ain. Requiem tiene el honor de figurar entre las escasas obras de rock o metal en las que se emplea una orquesta con todo su potencial, y no solamente como mero acompañamiento. Los instrumentos de Triptykon se combinan sin problemas con los de la Dutch Metropole Orkest, reservándose cada campo su propio rango de acción, y la ejecución es tan perfecta que no parece que estemos escuchando un directo. Junto a los nuevos discos de Beherit y Goatcraft, este es uno de los grandes títulos del año que son parcialmente metal en la forma, pero totalmente en el espíritu.


 Vassafor - To the Death (Iron Bonehead) 

 Tras unos cuantos años de actividad a sus espaldas, este grupo neozelandés de black metal al estilo antiguo ha conseguido por fin sacar todo el provecho a su estilo personal para plasmarlo en un disco a la altura de su visión particular. Una de sus mejores bazas es la espectacular producción, que proporciona un sonido increíblemente denso y cálido que permite al mismo tiempo el despliegue de múltiples niveles de acción sin que la cohesión se vea comprometida en ningún momento. Esto hace que el black metal oscuro y cadencioso que caracteriza a la formación se convierta en un auténtico viaje de exploración a las profundidades, en el que atmósferas arcanas, enigmáticas melodías cromáticas y súbitos arranques de furia traen de vuelta el poder evocador del metal negro de antaño.





Belisario 2020

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